Cómo el encuentro de Kadence en Ámsterdam reforzó la conexión y la claridad de sus equipos

En Kadence conocen bien los retos y las oportunidades del trabajo híbrido. Por eso NextRetreat les ayudó hace poco a organizar un encuentro en Ámsterdam: una oportunidad para que su equipo, repartido por todo el mundo, se reuniera, conectara y colaborara. ¿El resultado? Un mayor sentimiento de comunidad y un propósito compartido difíciles de reproducir en los espacios virtuales.
Estas son las cinco ventajas clave que destacaron los miembros de su equipo híbrido tras este encuentro memorable.
1. Reforzar las relaciones existentes
Aunque muchos ya nos conocíamos por reuniones virtuales o colaboraciones anteriores, el encuentro nos dio algo más profundo: experiencias compartidas. Actividades como los retos de team building y las cenas informales crearon momentos de conexión que iban más allá del trabajo.
Pasar tiempo juntos en persona fomenta la confianza y el compañerismo, y permite que las relaciones crezcan de forma natural. Se trata de crear momentos significativos, no solo de acumular horas.
2. Ayudar a las nuevas incorporaciones a crear relaciones
Para quienes acaban de incorporarse a un equipo, crear vínculos en remoto puede resultar intimidante. Construir relaciones auténticas en un entorno híbrido suele llevar años.
En Ámsterdam, nuestras nuevas incorporaciones tuvieron la oportunidad de conocer a sus compañeros cara a cara y acelerar el tipo de complicidad que normalmente tarda meses, o más, en desarrollarse. Entre risas compartidas y lluvias de ideas en común, se marcharon con un verdadero sentimiento de pertenencia.
3. Entender cómo encajan los equipos en el conjunto
El trabajo híbrido a veces puede parecer compartimentado. El encuentro derribó esas barreras al darnos la oportunidad de ver cómo trabajan otros equipos.
Gracias a sesiones interactivas y debates entre áreas, obtuvimos una visión más clara de cómo contribuye cada departamento al éxito de Kadence. Este sentimiento de unidad nos ayuda a trabajar de forma más colaborativa, valorando cómo se combinan nuestros esfuerzos para alcanzar objetivos comunes.

4. Aclarar la visión y la estrategia de Kadence
Cuando trabajas en remoto, es fácil perder de vista el conjunto. El encuentro nos dio claridad sobre la visión de Kadence, tanto a corto como a largo plazo.
Los líderes no solo compartieron el «qué», sino también el «porqué» de nuestros objetivos, junto con la forma en que contribuye cada departamento. Tener este contexto reforzó nuestra conexión con la misión de la empresa y nos dio energía para generar impacto en nuestros puestos.

5. Celebrar la cultura de empresa y el sentimiento de pertenencia
En esencia, el encuentro fue una celebración de nuestra gente y nuestra cultura. Ya fuera durante una comida o en una actividad compartida, disfrutamos simplemente de pasar tiempo juntos.
Estos momentos de conexión son esenciales para fomentar el sentimiento de pertenencia, que alimenta el compromiso y la motivación. El trabajo híbrido funciona cuando los equipos se sienten conectados no solo con sus tareas, sino también entre sí.
Encuentros de equipo: una inversión que merece la pena
En Kadence, nuestros dos objetivos para el encuentro eran la conexión y la claridad. Conseguimos ambos, y mucho más.
Para los equipos híbridos, los encuentros presenciales son mucho más que algo «deseable»: son una herramienta esencial para fomentar la colaboración, la alineación y el sentimiento de pertenencia. Los momentos en persona aportan el toque humano que a menudo le falta al trabajo híbrido y convierten a los equipos distribuidos en equipos unidos.
Si queréis mejorar vuestra estrategia híbrida, tened en cuenta el poder de un encuentro de equipo. En Kadence lo tenemos claro: el tiempo que se pasa juntos es tiempo bien invertido.
Helen Attia
Helen dirige los equipos de Personas y Alianzas de Kadence. Se ocupa de los empleados de Kadence, así como de nuestros clientes y socios. Le importa mucho cómo el trabajo distribuido puede generar mejores resultados empresariales y una plantilla más feliz y sana. Vive en Ámsterdam y le encanta descubrir la ciudad y el resto de Europa, que tiene a un paso, con su joven familia.


